El MÉTODO CIENTÍFICO

Cuando indagamos en cuestiones científicas, tenemos la sensación de que la Ciencia actual es capaz de dar explicación a la gran mayoría de los fenómenos que nos rodean y de que esta seguirá avanzando en el futuro.
Pero ¿cómo se ha llegado al establecimiento de tales conclusiones con la certeza de que hayan sido aceptadas internacionalmente? La respuesta es trabajar con  “el método científico”
El pensamiento científico aspiraba a obtener la verdad. Hoy no, hoy aspira a obtener interpretaciones de hechos y procesos con la verdad, pero no la verdad misma. Asplicar lo que pudiera ser verdad.
El pensamiento científico actual sabe que el conocimiento procede de la experiencia. Pero también del propio pensamiento, que filtra la experiencia y la interpreta. La experiencia sin interpretación no tiene gran sentido.
El pensamiento científico produce multitud de explicaciones, pero no todas son válidas, aunque sean científicas. Para aceptarlas como científicas tienen que resultar coherentes entre sí.
No basta con lo anterior. Es necesario verificar. Bien mediante experimentación, bien mediante simulación por ordenador, bien mediante contraste entre predicciones y resultados…
No en todas las ciencias se verifica de la misma manera. Por tanto, el método científico difiere algo (o mucho) entre unas ciencias y otras.

FASES DEL MÉTODO CIENTÍFICO
1ª) Observación. Consiste en observar y obtener toda la información posible de una forma detallada y exhaustiva. Si la observación se lleva a cabo de una manera adecuada. Podrá dar lugar a un descubrimiento
2ª) Formulación de hipótesis. Finalizada la observación, es necesario buscar una explicación razonada del fenómeno objeto de estudio, hay que elaborar una hipótesis. Pero antes de elaborarla. Además de los datos procedentes de la observación, deben incorporarse otros investigando las fuentes de información disponibles.
La hipótesis es una explicación que aún  no ha sido comprobada, por lo que no deja de ser una simple formulación teórica.
3ª) Experimentación. Es la fase crucial del método científico, pues determina la validez o no del trabajo desarrollado.
A partir de la hipótesis formulada se deducen predicciones que han de comprobarse mediante experimentos en condiciones controladas. El experimento debe hacerse tomando nota de todas las incidencias y detalles observados. Cuando los datos sean medibles, como temperatura, masa, etc… hay que anotarlos para su posterior análisis. Si los resultados de estos experimentos coinciden con las predicciones, puede aceptarse la hipótesis como válida. Si no, es necesario reformularla o rechazarla.
4º) Elaboración de conclusiones. Una vez establecida la validez de una hipótesis, ésta se convierte en una ley científica. En la mayoría de los casos, la ley se expresa mediante una fórmula, expresión que relaciona los datos numéricos que acompañan al fenómeno estudiado.
Varias hipótesis sobre un conjunto de fenómenos interrelacionados forman una teoría. Las teorías científicas son un conjunto de hipótesis que encajan entre sí y sirven para poder explicar una amplia variedad de observaciones.
Si los fenómenos que se están estudiando son complejos, puede ser necesario recurrir a un modelo, que es una representación simplificada de la realidad.